Ante todo, perdón por el símil, que es menos grave al estar incluido yo mismo en él. Ya puede ser bueno el caballo, de pura raza, resistente, veloz, con una doma excelente… que sin unas buenas herraduras le será imposible exhibir todas esas virtudes.
Los zapatos para los bailarines son nuestros “herrajes”, los que nos van a permitir –si son adecuados- poner en práctica todas nuestras habilidades. Ya hablé de ellos en el artículo titulado “El hábito no hace al monje” aunque fue de una forma somera y, por tanto, incompleta (cómodos, bien sujetos al pie, suela que deslice…). Todo eso es válido, pero profundicemos algo más.
Durante la evolución de quienes aprenden a bailar, hay un momento en el que todos hemos empezado a ser conscientes de que es muy conveniente disponer de un buen par de zapatos de baile que faciliten nuestros movimientos por la pista.
Pero, al igual que dije para la vestimenta, deben ser unos zapatos que se adapten lo mejor posible a bailes completamente diferentes pues, al contrario que en el baile de competición, quienes practicamos el baile social o de salón usamos unos únicos zapatos para toda la velada, lo mismo para un vals inglés que para una salsa.
Para el hombre y la mujer os recomiendo el color negro, que es discreto y fácil de combinar.
¿Qué tipo de zapato?
Me inclino por un zapato de calidad y de piel auténtica, incluida la suela. Los zapatos con plásticos son más baratos, sí, pero duran menos y hacen sudar al pie.
Sobre todo –insisto- que sea cómodo y adecuado a la anchura de nuestro pie. Al principio molestarán un poco y pueden hacer alguna rozadura. Os los podéis poner en casa, un rato cada día, para ir dándoles forma antes de usarlos en la pista.
Entre la piel y el ante, mejor la primera: necesita menos cuidados y es más resistente.
¿Qué cuidados necesitan?
Un zapato de piel debe conservarse en un lugar fresco, a una temperatura en torno a los 17-18º (como el vino tinto, vamos).
Después de usarlos debemos dejarlos que se oreen una media hora a fin de que el sudor se seque y así evitar que la piel se acartone y cuartee. Luego, para evitar que la piel se reseque, guardarlos en una bolsa de plástico.
Para limpiarlos, primero cepillar, después untar con crema hidratante, cuando ésta se absorba usar crema de zapatos, pasar un trapo para retirar el sobrante y cepillar.
Con estos cuidados, puedo aseguraros que disfrutaréis de vuestros zapatos de baile en perfectas condiciones durante muchos años.
Etiquetas de Unos buenos “herrajes”: Artículos.














Hola amigos con mi marido acabamos de descubrir vuestro blog nos encanta, enhorabuena, sois una inpiración para los aficionados al baile.
Comentarios como este son los que hacen más fácil seguir adelante con este proyecto.
Muchas gracias, Antonia.
Hola! Muy interesante el blog!!
Tengo una preguntita:
cuando la suela del zapato es de gamuza se recomienda cepillarlo con los cepillitos especiales no? Hay que hacerlo de alguna manera especial o simplemente pasando el cepillo hacia una direccion?
muchas gracias por vuestra atencion.
Un saludo.
El zapato con suela de gamuza, como muy bien dices, hay que cepillarlo con unos cepillos especiales. El cepillo hay que pasarlo, efectivamente, en una sola dirección y, concretamente, de punta a talón del zapato.
Espero que esto conteste a tu pregunta y gracias por tu participación.
Un saludo.
Si! muchas gracias!
Un saludo!
Felicidades por el blog!
HOLA A TODOS LOS QUE DISFRUTAN BAILANDO, ENORABUENA POR ESTE BLOG. LO ENCONTRE SIN BUSCARLO POR INTERNET Y DESDE ENTONCES LO SIGO CON FRECUENCIA, BIEN PARA VOLVER A LEER LOS 10 MANDAMIENTOS (DE LOS CUALE ESTOY TOTAL MENTE DE ACUERDO) , O BIEN PARA VER LAS CLASES DE BAILES Y LAS HISTORIAS DE CADA UNO DE ELLOS .
PARA MI TODA LA INFORMACION ES IMPORTANTE YA QUE CON MI MUJER DISFRUTAMOS MUCHO BAILANDO Y QUE MEJOR QUE SABER UN POCO DE TODO .
SALUDOS DESDE MENORCA